QUE INVESTIGACIONES HAY SOBRE APLICABILIDAD Y FUNCIONAMIENTO DEL PEI ?
PRIMERA INVESTIGACION
L a e d u c a c i ó n o l a u t o p í a n e c e s a r i a p o r J a c q u e s
D e l o r s
El marco prospectivo de
Las tensiones que han de superarse en
Pensar y edificar nuestro futuro común para
Extender la cooperación internacional en la población con el fin de
Implantar la educación durante toda la vida en el seno de la sociedad
La educación es también un clamor de amor por la infancia, por la juventud que tenemos que integrar en nuestras sociedades en el lugar que les corresponde, en el sistema educativo indudablemente, pero también en la familia, en la comunidad de base, en la nación.
La educación tiene la misión de permitir a todos sin excepción hacer fructificar todos sus talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal.
Estas son las tres funciones que conviene poner de relieve en el proceso educativo.
v la sociedad educativa basada en la adquisición, la actualización y el uso de los conocimientos
FUNCIONAMIENTO La relación entre profesor y alumno, el conocimiento del medio en el que viven los niños, un buen uso de los modernos medios de comunicación allá donde existen, todo esto puede contribuir al desarrollo personal e intelectual del alumno.
Muchos DOCENTES adoptan un enfoque demasiado radical o excesivamente teórico y no capitalizan las útiles enseñanzas que deja la experiencia, muchas veces se hacen las reformas pertinentes al PEI, las cuales quedan estipuladas pero la falta de un compromiso firme por parte, la comunidad local y, sobre todo, los padres, los directores de los establecimientos de enseñanza y los docentes.
Cuando las comunidades asumen más responsabilidades en su propio desarrollo aprenden a valorar la función de la educación, concebida a la vez como un medio para alcanzar determinados objetivos sociales y como una mejora deseable de la calidad de la vida.
Se exige mucho al docente, incluso demasiado, cuando se espera que calme las carencias de otras instituciones también responsables de la enseñanza y la formación de los jóvenes. Mucho se le pide, mientras que el mundo exterior entra cada vez más en la escuela, en particular a través de los nuevos medios de información y comunicación. Así pues, el maestro se encuentra ante jóvenes menos apoyados por las familias o los movimientos religiosos.
para despertar en ellos el deseo de aprender y para hacerles ver que la información no es conocimiento, que éste exige esfuerzo, atención, rigor y voluntad.
Con o sin razón, el maestro tiene la impresión de estar solo, no únicamente porque ejerce una actividad individual, sino debido a las expectativas que suscita la enseñanza y a las críticas, muchas veces injustas de que es objeto.
Justamente cuando los jóvenes se enfrentan con los problemas de la adolescencia, cuando en cierto sentido se consideran maduros pero en realidad sufren de una falta de madurez y el futuro suscita en ellos más ansiedad que despreocupación, lo importante es ofrecerles lugares de aprendizaje y de descubrimiento, darles los instrumentos necesarios para pensar y preparar su porvenir, diversificar las trayectorias en función de sus capacidades, pero también asegurar que las perspectivas de futuro no se cierren y que siempre sea posible reparar los errores o corregir el rumba se le asigne una importancia fundamental en el desarrollo adecuado de las nuevas tecnologías de la información al servicio de una educación de calidad.
Se hace necesaria una reflexión global que transcienda ampliamente los ámbitos de la educación y la cultura sobre las funciones y las estructuras de las INSTITUICONES EDUCATIVAS.
Al permitir que todos tengan acceso al conocimiento, la educación tiene un papel muy concreto que desempeñar en la realización de esta tarea universal: ayudar a comprender el mundo y a comprender al otro, para así comprenderse mejor a sí mismo.
Los sistemas educativos deben responder a los múltiples retos que les lanza la sociedad de la información, en función siempre de un enriquecimiento continuo de los conocimientos y del ejercicio de una ciudadanía adaptada a las exigencias de nuestra época.
Es en la escuela donde debe iniciarse la educación para una ciudadanía consciente y activa.
En resumen, la "educación a lo largo de la vida" debe aprovechar todas las posibilidades que ofrece la sociedad.
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SEGUNDA INVETIGACION
CALIDAD DE LA ENSEÑANZA Y DEL APRENDIZAJE
Los estudiantes perciben que existe un gran desnivel en la calidad pedagógica de los docentes. Consideran que algunos no son buenos pedagogos, dada la baja exigencia y poca rigurosidad en sus clases, o por el escaso compromiso mostrado con el aprendizaje de sus alumnos. “Sólo dicta la materia y nos exige memorizar, o se conforma con explicar lo del libro”, “No muestra amor por la enseñanza, y no le importa si aprendemos o no”, “Hay desilusión con el programa de Orientación”, “No nos enseñan a pensar ni a ser críticos”. También se refieren a la escasa actualización o a la falta de capacitación de sus profesores, y a la desmotivación y desinterés de los estudiantes por aprender. “Muchos compañeros no vienen a estudiar”.
A su vez, los profesores perciben una desarticulación en los procesos educativos y una falta de criterio educativo institucional, manifestado en un trabajo autónomo no coordinado con colegas, sin transversalidad, situación que es observada también por los estudiantes. Además, se refieren a la dificultad de tener cursos muy numerosos, lo que les impide trabajar el potencial de cada alumno, y les imposibilita cumplir los programas de estudio. A esto suman la conducta observada en los estudiantes, poco responsable con su aprendizaje. “Mucho jóvenes se ausentan, llegan atrasados y no estudian”, “Hay decepción por la pérdida de valores en los estudiantes”.
Los apoderados se refieren a su propio rol en la educación de sus hijos, notando un bajo compromiso de la mayoría de los padres. “Sólo se preocupan de la formación académica que debe entregar el Liceo, pero no de la educación en casa”.
Todo lo anterior está directamente relacionado con las recientes demandas estudiantiles por una educación de calidad, en que obviamente se interpela al sistema educativo en su totalidad, pero que sin duda se refieren directamente a la educación que los estudiantes reciben en el Liceo de Aplicación. Si bien la educación pública está en crisis, es preciso buscar soluciones locales propias para la comunidad aplicacionista, que se orienten a entregar a los estudiantes la educación de calidad que merecen, y esto sin duda apela a la calidad de la docencia.
Como lo sintetiza, el estudiante Teddy Gutiérrez, Premio al Espíritu Aplicacionista 2008, reconocimiento otorgado por unanimidad por los propios profesores:
“El liceo con el correr de los años ha dilapidado sus valores, ilustres profesores se han ido para dejar paso a una nueva generación de docentes con mucho talento, pero fugaz. Los que aún quedan, cada vez, el peso de los desastres, de las descoordinaciones y las frustraciones los están socavando y esto se traspasa al alumnado”[1]
Convivencia y comunicación
En este ámbito es donde son percibidas las mayores dificultades, tanto por estudiantes como por docentes y apoderados.
Los estudiantes refieren una pérdida del vínculo cercano con sus profesores, y cierta indiferencia y frialdad en el trato. Al mismo tiempo, observan división y deterioro en las relaciones entre profesores, y un individualismo creciente en los estudiantes, con la consecuente pérdida de la solidaridad, el compañerismo y el sentido de pertenencia.
A su vez, los profesores refieren un clima laboral tenso y emocionalmente enfermo, con desconfianza, rumores, descalificaciones y deterioro de las relaciones entre colegas. Además, refieren ausencia de espacios de conversación y reflexión entre docentes, lo que perpetúa la incomunicación, exclusión e intolerancia. Al igual que los estudiantes, los docentes observan un creciente y exacerbado individualismo y falta de autocrítica, con la consecuente pérdida del sentido del bien común y una desmotivación hacia el trabajo y la pedagogía.
Tanto estudiantes como docentes observan relaciones de poco respeto mutuo. “Hay un trato humano inadecuado hacia los estudiantes por parte de algunos docentes”, “Algunos alumnos nos faltan el respeto, también los apoderados”.
Los apoderados por su parte, observan falta de tolerancia para llegar a entendimientos, lo que se manifiesta en problemas de comunicación entre algunos profesores y apoderados. Refieren que los canales de comunicación resultan ineficientes, que existen pocas instancias de participación para los apoderados, y las que existen no son bien aprovechadas. Relatan frustración y desencanto con la situación que vive el Liceo.
Lo anterior nos habla de relaciones de convivencia en las que no existe confianza ni iniciativa, ni los espacios, para discutir los temas que requieren ser abordados, mejorar las situaciones que han generado este estado de ánimo general, incluyendo en esto a todos los actores educativos. La comunicación es generalmente descendente, jerárquicamente, y de baja frecuencia, y las explicaciones se ponen afuera, con dificultad para asumir la propia responsabilidad. Dado que no hay espacios de poder alternativos, existe sumisión, apatía o indiferencia: la gente opta por no decir nada, prefieren ser dirigidos, no discrepan ni toman iniciativas de cambio, por temor a ser descalificados.
Rol de la familia
Las percepciones de todos los actores, tienen que ver con una escasa presencia de los padres en los procesos de formación de sus hijos: inasistencia a reuniones y citaciones, escaso apoyo en casa en los estudios de sus hijos, falta de afecto y de acompañamiento, según testimonian muchos estudiantes. Los apoderados además refieren que en relación a las decisiones y la participación en el Liceo, la mayoría de los padres descansa en los delegados de curso, y sólo critican pero no aportan. A su vez, los profesores refieren falta de tiempo y espacio adecuado para atender a apoderados.
Por otra parte, existen desconfianzas históricas hacia el Centro de Padres y Apoderados que tienen que ver con temas de administración de fondos, y percepción de situaciones que no se han aclarado suficientemente.
Lo anterior nos habla de una fragmentación y descoordinación entre las funciones educativas de la familia y del Liceo, que acentúa los problemas de comunicación existentes.
TERCERA INVENTIGACION
“EL PEI COMO INSTRUMENTO DE LA AUTONOMIA ESCOLAR”
El PEI proceso es concebido como la opción que posibilita la construcción de un sentido de identidad para cada comunidad educativa, de permanente articulación con su entorno social, cultural y económico, de cohesión y compromiso de esa comunidad con visiones positivas del futuro para la institución y para su entorno. En este sentido. El PEI no puede reducirse a un plan que organiza una serie de acciones para lograr objetivos pre-establecidos sino que va más allá al convertirse en un proceso permanente de (re)creación, de construcción de sentidos compartidos y de aprendizajes para la comunidad educativa. El PEI documento, es una forma de cumplir con la norma, pero que no genera dinámicas internas en las cuales se involucre a la comunidad educativa y se desarrollen acciones que conduzcan a la participación y el compromiso de ésta para construir un sentido de pertenencia a la institución escolar y para concebirla como un escenario de formación y de desarrollo político, cultural y pedagógico.
Para el desarrollo del estudio, se exploró desde los diferentes actores consultados tanto de la institución, como de la administración educativa (Directivos, docentes alumnos, padres de familia, Secretarios de Educación, directores de núcleo y supervisores) sobre el proceso de construcción del PEI, su desarrollo y efectos pese al poco tiempo de existencia de la estrategia a partir de la Ley General de Educación. El estudio se realizó en doce instituciones ubicadas en tres departamentos de diferentes niveles de desarrollo, seleccionado en ellos la capital y otro municipio.
Los resultados del trabajo han sido gratamente sorpresivos para el equipo investigador. La dinámica de los PEI en las instituciones seleccionadas es claramente ilustrativa de las hipótesis planteadas. Es evidente que la mayoría de las experiencias estudiadas resultaron ser muy buenas. Luego estos casos aunque no reflejan la situación de las instituciones escolares, dado que a través de otros estudios tenemos resultados diferentes sobre otras realidades conocidas a raíz de otro proyecto realizado simultáneamente en la capital de la república, lo que si es claro es que muestran la diferencia entre un PEI Proceso y un PEI Documento y permiten señalar que cuando en una institución se dan determinadas condiciones, los procesos y los resultados son los que se observan en las experiencias estudiadas.
Los casos estudiados permiten caracterizar con mayor propiedad el PEI PROCESO, pues la mayoría resultaron estar dentro de esta categoría, pese a habérseles solicitado a las autoridades locales la selección en cada municipio de una institución con PEI proceso y otra con PEI documento, dada la inexistencia de otras fuentes de información por lo reciente e innovador del tema abordado.
De las conclusiones del estudio se destacan las siguientes:
Las instituciones visitadas se asemejan en la tendencia a generar procesos internos valiosos, tanto en lo pedagógico como en lo cultural, organizativo y administrativo. Tendencia identificada más desde el aprovechamiento de las aperturas dadas por las nuevas normas que por la existencia de modelos preestablecido a seguir ni de procesos de capacitación, de reflexión y de debate acerca de las nuevas concepciones epistemológicas, pedagógicas, sociológicas, antropológicas y de gestión educativa, promovidas o apoyadas por las autoridades educativas municipales, departamentales y nacionales. Es evidente el riesgo de un desgaste institucional ocasionado por la falta de horizontes conceptuales y metodológicos cada vez más claros y/o por el desánimo que ocasiona la falta de respuesta estatal a los requerimientos surgidos en esta primera etapa relacionados con los esfuerzos y compromisos de la comunidad frente al proceso y especialmente ante el PEI.
En el proceso resulta bastante significativo, las conceptualizaciones que sobre el sentido del PEI y sus logros tienen los diferentes actores, lleva a pensar que a través del PEI hay un cambio de actitud, se desarrolla un sentido de pertenencia, se mejora la calidad, la eficiencia en la prestación del servicio y hay mayor sensibilidad frente a la inequidad. La visión de los estudiantes en este contexto está más ligada al mejoramiento de la educación, del rendimiento académico, a un cambio de actitud y a un mayor compromiso con la institución y su formación, aspectos con los cuales se identifican los alumnos y los padres de familia. En los docentes y directivos se evidencia esta opción, pero aún hay más apego a cumplir con la norma que a valorar y disfrutar el proceso y sus resultados.
El PEI es, sin duda alguna, el gran instrumento de cambio que por su naturaleza, se centra en la institución pero que comienza a desbordar su acción en la medida en que la participación, eje en la construcción del PEI, esta llevando a la constitución de una comunidad educativa que poco a poco compromete a la familia, a la sociedad y se conecta con su entorno con propósitos formativos.
No parece, de acuerdo a los casos estudiados, que exista una relación directa entre la calidad del PEI y el contexto socio económico, parece que importa más las características propias de cada establecimiento y la forma como el PEI es asumido por la comunidad educativa.
Con la descentralización educativa, tal como lo han manifestado los diferentes actores se ha mejorado la calidad de la educación, la cultura y la gestión a nivel de la institución igualmente se ha incrementado la inversión en educación, pero no se percibe un beneficio directo en las instituciones, estas acciones están mediadas por vicios clientelitas y decisiones que no consultan las necesidades reales de las instituciones ni responden a criterios de equidad.
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